sábado 27 de marzo de 2010

2012, MENOS DE MIL DÍAS



Una nueva cuenta atrás estamos iniciando en este ciclo que se inició hace 26.000 años, un nuevo cómputo que nos acerca a un punto de inflexión, a un instante sin retorno.
Menos de 1.000 días nos aproximan a un fenómeno muchas veces repetido en la vida de este planeta pero nunca con tantos espectadores conscientes de su manifestación.
Pero, 2012 se ha convertido en un elemento más del argumentario de quienes investigan, estudian, indagan sobre la fenomenología en general.
La capacidad del ser humano de integrar en lo cotidiano cualquier suceso, sea de la naturaleza que fuere, nos arrastra a la actual neurosis que impera en la casi totalidad de esta especie.
El clima nos está dando una información importante de que algo está cambiando.
Los fenómenos naturales, que se reproducen con efectos devastadores en espacios de tiempo antes inimaginables.
La clase política, que se olvida de los destinatarios de sus actos centrándose en el ansia del poder por el poder, llegando a justificar la corrupción por deberse a la condición humana.
Los jueces, que por sus actos son objeto de cuestionamiento de su imparcialidad.
Religiones mayoritarias llenando páginas de periódicos más por pasiones mórbidas que por manifestaciones de amor hacia los demás.
La actual crisis que ahoga a todos los países del mundo nos está dando una información nítida, todo está cambiando, ya no vale lo que teníamos. Esto está produciendo un sufrimiento generalizado antes no conocido, nos han privado de los medios para seguir viviendo como lo veníamos haciendo, nos está igualando a todos en todos los sitios.
Que millones de personas no tuviesen acceso a agua potable, a electricidad, a una vivienda digna,
que sufriese persecución, que estuviesen privadas de los derechos fundamentales, eso no era noticia pero, ahora, cuando los que habíamos contemplado a los desahuciados de la vida por los medios de comunicación lo estamos viviendo, se tambalean los cimientos.
Frente a esta situación van surgiendo brotes verdes que señalan que podemos evitar caer en el agujero negro de la desesperación y aquí, en España, de gente ilusionada e ilusionante, ha surgido una campaña "Esto sólo lo arreglamos entre todos" que en su manifiesto nos dice:
"Queremos arreglar esto, y no vamos a esperar a que nadie lo haga por nosotros. Porque si no lo arreglamos nosotros ¿quién lo va a hacer?"


Estos movimientos nos señalan que aún estamos a tiempo, que entre todos podemos.
Frente a estas manifestaciones de luz, como siempre, aparecen agoreros que se preguntan que se pretende con campañas como éstas.
La respuesta es clara, salvarnos y, aunque no se lo crean, salvarlos a ellos también.