Intencionadamente he dejado pasar los días antes de comentar nada acerca de los terribles sucesos ocurridos en Haití.
El sufrimiento de tantas y tantas personas, la pérdida de todos sus sueños, el derrumbe de sus vidas y haciendas no podían estar en plena ebullición y tratarlo como una exposición de motivos.
Son muchos seres los que han sentido como se segaba su experiencia de vida tras un terremoto de inimaginable intensidad.
Ahora, tras esta distancia en el tiempo, reflexiono sobre la consideración que tiene la mayoría sobre estos fenómenos naturales, piensan que ocurren accidentalmente o por casualidad, lo que supone eliminar cualquier posibilidad de que puede haber alguna intención o propósito tras estos fenómenos.
Terremotos, maremotos, sunamis, erupciones, se considera, mayoritariamente, que no tienen un por qué más allá de acciones de una naturaleza indomable.
Qué contrario al actual sistema de razonamiento supone mantener que desde la creación del Universo existe una razón de cada uno de los fenómenos.
Se argumenta que es un fenómeno natural cuando lo que se quiere decir es que resulta imposible determinar el motivo o la intención que hay detrás.
¿Cómo intentar argumentar otra posibilidad cuando nos encontramos en la etapa material del hombre, cúando lo único que se ha aceptado es aquello que es científicamente demostrable, admitiendo únicamente lo tangible?
Hemos creado el mundo del yo, la filosofía de la posesión y el deseo, las religiones pret à porter,
las políticas de la imposición por mayorías y la vida frente a la muerte.
La caída en el tobogán del tiempo ya se ha iniciado, no hay atajo y siempre hacia abajo.
Estamos llegando al fin de la etapa material del hombre y por el espejo retrovisor de nuestra cultura vemos, a lo lejos, Lemuria, Atlántida y recordamos, sin hacerlo, de donde venimos y quienes somos.
Cada día amanecemos, consumimos nuestro tiempo en las tareas cotidianas pero, ya nada es igual, las etiquetas se despintan, las armaduras caen, las caretas se descuelgan.
Oímos a los políticos y nos rechinan los dientes, escuchamos las proclamas de quienes prometen el cielo y nos sale decir no, gracias, no quiero.
La Tierra, nuestro planeta, esta casa que durante tanto tiempo nos ha acogido, nos despide con amor y se libera de tanta y tanta negatividad como hemos depositado.
La hemos sembrado de sangre, hambruna, discriminación, persecución, abandono, contaminación, muerte y, cuando se revuelve contra todo ello, miramos al cielo y preguntamos ¿por qué?
Vale la pena que lo intentemos, que lo que nos quede de tiempo nos dure para conseguir reconocernos y recorrer el resto del camino erguidos, asumiendo quienes somos y hacia donde vamos.
El 2012 no es una maldición, es el final de un trayecto y un apeadero donde encontraremos lo que hemos sido capaz de generar.




11 comentarios:
Esperaba este post, con sinceridad me llamaba la atención que no mencionaras a Haití.
Ahora que lo leo y releo y me siento a compartir con vos tus palabras, si me lo permitís, yo te ´cambiaría o agregaría la pregunta de tu último párrafo.
Vos decís: ¿por qué?
Yo digo: ¿para qué?
Será que todavía tenemos que seguir aprendiendo y por eso somos testigos de tanto horror?
Gracias por el post.
Abrazos
Querida Susuru.
Durante mucho tiempo nos hemos creído el centro del Universo material y hemos desarrollado una sería de teorías sobre la comprensión de mundo que nos ha llevado a crear Dioses, filosofías y razones para vivir que nos ha alejado de nuestra esencia.
Estamos en un aprendizaje en el que cada uno de los acontecimientos que se producen tienen una razón de ser.
Sólo aceptamos los que entendemos y negamos lo que escapa a nuestra comprensión.
No todo tiene explicación racional, sentido o justificación desde nuestra limitada visión racional.
Es y somos.
Ahití es y todos somos.
Hoy están sonando las campanas por ellos, por nosotros, por todos.
Querido amigo; yo también leo y releo este post, donde una vez más tratas con mucha ternura y delicadeza una realidad que es nuestra realidad. La tierra desde que habitamos en ella nos ha dado señales para que tratemos ser más conscientes de que tal como la tratamos, ella nos trata. Pero aún así es muy duro aceptar este tipo de fenómenos tan desagradables. Por qué y para qué? me pregunto yo también y no llego. Considero que este tipo de fenómenos es muy injusto, pagando justo por pecadores. Estamos con ellos pero ojalá todos lo estuvieramos y pudieramos hacer más.
Un abrazo enorme amigo.
Ara
Querida Ara.
A los humanos se nos puede aplicar perfectamente el cuento de las ranas que están metidas en un pozo. Ellas únicamente conocen del mundo exterior lo que ven cuando miran para arriba y de esa información construyen toda la teoría sobre el mundo.
Limitan su espacio a lo que conocen y lo que entienden y lo que escapa a su campo de visión no existe.
Tendemos a etiquetar las cosas, las personas, los acontecimientos y a dividir en dos grandes grupos: bueno y malo.
Olvidamos que no somos el vehículo que nos transporta sino el conductor.
Besos.
Carmelo en su libro "Una nueva tierra" de E.Tolle, hay un párrafo que dice lo siguiente: ... "El nuevo Cielo" es el florecimiento de un estado transformado de la conciencia humana, y "la nueva tierra" es su proyección en el plano físico. Puesto que la vida y la conciencia humanas son una con la vida en el planeta, a medida que se disuelva la vieja conciencia deberán producirse simultáneamente unos cataclismos geográficos y climáticos en muchas partes del planeta, algunos ya los hemos comenzado a presenciar" Ésto lo escribió mucho tiempo antes de lo de Haití.
Abrazos de luz!!!
Las enfermedades, con sus síntomas, no son llamadas de atención... Imagino que terremotos y demás fénomenos catastróficos serán su equivalente a nivel terrestre.
Las enfermedades son una oportunidad, no el final.
Rectificación del comentario anterior... He querido decir que son llamadas de atención...
Querida Adriana.
En el mismo sentido en el Proyecto Gaia se establece que en este fin de la etapa material del hombre se iban a producir una serie de fenómenos naturales que darían paso al resurgir de una nueva Tierra.
Espero que seamos capaces de pervivir a esa nueva realidad.
Un abrazo.
Hola Karulkalara.
Efectivamente las síntomas nos dan información sobre la enfermedad.
La Tierra nos está informando de que el cambio de Era se está aproximando y depende de nosotros que estemos preparados para ello.
Gracias por tu visita.
Saludos.
No son las fechas, ni las profecías.
Lo importante es que día a día cambie el
comportamiento humano, tome conciencia con el
entorno, con su esencia perdida.
Un placer pasar por tu espacio y, muchas gracias
por tu visita y comentario.
Te enlazo con tu permiso.
Saludos desde Mallorca.
No puedo creer que por una historia, mito, escrito, dicho, pelicula, terremoto, corazonada, etceteras y etceteras siempre haya gente que lo crea tan ciegamente. Se han dicho tantas cosas a lo largo de la historia humana...si hubieran vivido en el 1400 en europa seguro se creian que si se iban un poco mas de 3000 mts en el mar los comia una tortuga gigante. Salgan del paradigma y mirenlo desde afuera, salgan de la caverna y dejen de ver sombras. Dejen de creer en cosas que no tienen fundamentos ni pruebas. Aprendan de la gente que creyó cosas como ustedes en el pasado y no paso nada.
Todas son patrañas, el mundo lo hacemos nosotros y no esperen hasta el 2012 para vivir ese "cambio profundo" que quieren. Haganlo ustedes mismos.
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