
Adentrarnos en los sucesos de 2012 es hablar de la Humanidad, de todo el tiempo histórico que acumulamos en este planeta y del tránsito hacia un despertar a cada momento más cercano.
Hemos sucumbido al poder del Yo y nos hemos creído lo que no somos; pasando del creador a lo creado, del autor a la obra.
Cegados por la vanidad de creernos individualidades hemos dejado de sentirnos hermanos, llegando a ver al otro como enemigo.
Grandes corazones se han encarnado para recordarnos quienes somos, que pronto se iniciaría el regreso a Casa y el olvido, la burla, la tergiversación de sus palabras, e incluso la muerte, fue la respuesta que les dimos.
Ahora los días se van quemando y se acerca al centro de la Luz.
He iniciado este blog alimentándolo de deseos y quereres, creyendo que nada es imposible si soy capaz de imaginarlo y hoy, cuando sentir la vida es saberme miembro de la gran familia, no puedo menos que rendir un homenaje a los ausentes.
Millones de almas han partido dejando marcado el camino.
Seguiré subiendo contenidos de posturas argumentadas sobre lo que puede suceder en tal fecha señalada y seguiré entrelazando esta cadena de intenciones para alcanzar el fin tan deseado.
Pero, no hay duda, ellos y nosotros, queremos LUZ, MÁS LUZ.
Ese ruido monótono, febril, implacable
que carcome el presente dejando un rastro de olvido,
esa plaga llamada tiempo
impidiendo que las palabras se mantengan en sí mismas.
Todos, los que extendidas las manos,
marchamos sin saber que ser ha de Ser,
dando sentido al ahora tantas vidas esperado.
Delante nada,
a nuestro lado la ausencia de aquellas manos hermanas.
aquellos ojos cargados de esperanza, sonrisa al aire,
bendiciendo el inicio del andar.
¿Dónde están los que partieron de principio?
¿A dónde fueron dejando tan presente ausencia?
De ellos también es este tiempo,
nuestros pasos son herencia de aquellas huellas
inicio de la vuelta a Casa.
NO, un cuerpo no puede separarnos.
Esta obra partió de deseos ahora huérfanos de presencia,
de sentires que ahora están al otro lado,
pero...
no necesitaré ojos para ver,
ni manos para asir,
sobrarán los pies para llegar.
Este momento está sobre aquellos otros que pasaron.
Nosotros presentes y ellos en el corazón
alcanzaremos la conciencia.
El tiempo huye, las palabras callan, las ideas caen,
el pasado esconde su gemir y el futuro se oculta tras su sombra.
Éste es el tiempo sin tiempo,
la remontada llega a su fin
y el reencuentro esperado se aproxima.
Sólo cabe el cero,
apenas alcanza al uno
y el dos comienza y termina
21 12 2012
Gracias a aquellos, a ellos, a todos.










